Ada
Lv 7
Ada preguntado en Arte y humanidadesPoesía · hace 4 años

¿Cómo evitar querer transitar las calles trazadas en el cielo?

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Los olvidos se esconden en cualquier mentira. Se agazapan en el rincón más oscuro de la casa, en la ventana que no abre, en aquella charla que se prefiere evitar. Es una mirada soslayada, un silencio incómodo, un secreto que hace ruido en la consciencia, y causa un insomnio debilitante que desgasta la voluntad.

Un recuerdo apasionado y profundamente expansivo, libera un anhelo compartido de anatomía insólita, de prolongados y exóticos viajes, por esas calles, que parecen estar trazadas en el cielo. En la profundidad del tiempo y la nostalgia, el olvido es absurdamente imposible.

Desde que el infinito ha comenzado a trazar sus designios en mí, empecé a caer de la realidad. El ritmo de la vida abre horizontes y define caminos. Lo que no se puede mejorar es lo impredecible, que se me escapa como un sueño: tu imagen bordada en nirvanas, en tu danza de deidad de la noche.

Hay entre los asistentes a plazas, cafés y tabernas, algunos presuntos cínicos, aspirantes a solitarios. Prefieren mantener sus verdades en secreto. Sin embargo, una voz del pasado puede tener un eco importante en el lugar indicado. Ese lugar en el que florecen los mejores momentos del amor. Una plataforma donde exponer las verdades ocultas, y ser aún más parte de la historia.

Hace tiempo que me cuesta mucho concentrarme, ver lo que queda cuando el ruido se va, y siempre eres tú. Cada día, un universo termina y otro empieza a la mañana siguiente, y la única constante cósmica eres tú.

Actualización:

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Construyo mis espejismos, perdiéndome en el sueño de mi inconsciencia, exploro mi arrebato vital por tu amor. Me han detectado una astilla cautiva en el alma. Desde entonces me enviaron al pabellón de los suicidas.

Actualización 2:

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Y es que ya me cansé de ir siempre en busca del asombro, sin develar por completo la dimensión oculta del dolor, sino a ratos de una lucidez, demasiado fugaz para salvarme de tu presidio.

Esta noche acabaré con la cárcel del pasado. Reiniciaré mi cerebro y no tendrás lugar en él, ni como evocación fantástica. Tengo las navajas prepararas para la extirpación…

^_^

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9 respuestas

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  • hace 4 años
    Respuesta preferida

    No puedo con ésto, es lo más hermoso que he leído en tanto tiempo...sabías cómo me iba a poner ¿verdad? Beeeeee. Nada puede compararse con la belleza que has escrito pero te acompaño con esto:

    ...

    No me queda fuerza, Adela, me estoy muriendo, sino es que muerta estoy ya. La mayor paradoja a la que me he enfrentado en mis 87 años ha sido...vivir. Pocas ganas tengo de revivir lo que he visto con estos labios que sólo han recorrido una piel, pero...en esta noche, por honor, Adela, debo hacerlo. Esta última plática entre tú y yo está llena de "no", no sé si lo tuve entre mis brazos, o si mis piernas lo apretaron como a un volcán que desea hacer erupción, no sé cuántos hijos le parí o cuántos menos dejé morir en mis entrañas; lo único que estoy segura es que lo amé, sin importar cuántas veces fuera mi "Judas".

    Adela, Adela, no llores, ya no hay tiempo para lágrimas, tú eres muy jovencita, que esto no te dé miedo, no intentes aprender en historias ajenas, que el amor no se vive sino es viviéndolo, sufriéndolo, amándolo. Pásame ese chal y échatelo encima que...cuando aparecen los fantasmas se congela hasta el tuétano, jajajaja, no, no tengas miedo de esa sombra, no viene por ti, niña...me está esperando a mí para llevarme al cielo del amor o donde sea que el cabró.n se encuentre.

    -Y sí fue, que Doña Pilar le contaba a Adela sobre su más grande amor, Pancracio, quien había muerto por la boca; no señores, no por hablador, sino porque el citado se había dado un balazo, justo después de ver al amor de su vida siendo poseída por otro hombre-.

    Mira Adela, esto es lo único que Pancracio me regalo, este papel con letras, me dijo que lo leyera cuando el muriera, pero al señor, como jamás le interesó nada de mí, no se enteró que no se leer.

    -Ante los ojos espantados de Adela, Pilar murió, con una sonrisa engarrotada se quedó la señora mientras que la niña le sobaba la mano para tratar de acompañarla en ese último empujón. Y así se cayeron las hojas de los árboles y Adela se hizo mujer, madre, abuela y a los 89 años, cuando a su nieta, Beba le entró la curiosidad por saber del amor, su abuela le dijo, "lee esto, ahí está todo lo que debes saber" y le dio la carta que Pancracio escribió para Pilar y que, Adela, por miedo, jamás leyó:

    "El amor está en tus ojos, lo supe cuando me quedé ciego de ti. Te perdono por amarme como me amaste, me perdono por amarte aún hoy, que dejaste de ser mía sin serlo. Vive sin mí sólo un tiempo, mientras te quede vida pero...si es que me quieres de vuelta, sigue a mi sombra, la que no te dejará de amar ni en la luz. Te amo Pilar".

  • hace 4 años

    Las prisiones que nos reclaman una parte de nosotros, son infinitas.

    Algunas poseen barrotes firmes y dan la sensación de ser parte de una universal eternidad. Pero siempre existe un 'no' para antes del último candado, una llave impresa en el recuerdo, que gira al revés y cierra desde afuera la prisión.

    'Sos la cruz perfecta, a la medida de mis brazos abiertos hacia nadie.

    El clavo martillado que tiraniza de pies y manos, la esponja que absorbe, el vinagre y la hiel.

    Sos el verum corpus de mi costado herido, por donde fluyen sangre y agua y me dejan yerma 'in mortis examine'.

    En el bar, en el reino de la cama, te adoré hasta la última voz. Te entregué mi espíritu, se abrieron los sepulcros de las más recónditas memorias, y la tierra de mis esencias... tembló.

    Con la certeza de un evangelista me vaticinaste la subyugación perpetua. Y al caer el templo de mis presuntos albedríos, hice ofrenda de mis simulaciones y me crucifiqué en vos. Escuché el clamor de las hordas intentando una advertencia, en el preciso momento en que el ladrón y el que se lavaba las manos, chocaban su cerveza.

    El sino era celeste, y mi catecismo de corduras, sin anestesias, se rasgó.'

    Excelente juego de tiempos y circunstancias, Ada!

    Hermoso trabajo! Un abrazo para vos!

  • hace 4 años

    A VECES

    A veces me sucede, siempre por las noches. Imaginar, imaginar. Ver este color, esa media gris asomando apenas, mirando hacia abajo, como encogida. A veces miro cierto ángulo de un rostro, la mirada me sorprende, es profundamente triste. La veo inclinarse sobre el piano, acomodar sus codos para desplegar sus finos dedos llenos de caricias ya perdidas, con el índice diciéndole te quiero.

    Es tarde, todos se han refugiado entre sus sábanas, duermen el sueño de los justos. De los que mañana abordarán un tren que los dejará de a poco en aquellas estaciones donde siempre alguien espera, la puerta, el ocio, el asiento en el taller, los partes de su jefe, de ese, de aquel, de algún otro.

    Ella devora el pentagrama, inventa un cello de fondo y acaricia las teclas, ensaya ese acorde tan complicado de Rachmaninov. Dice como para adentro -hoy podré, o mañana o tal vez algún día- Sin embargo la expresión de su rostro me fascina, está lejana, y de vez en cuando levanta la vista hacia la ventana. Un gato habla de amor y ella avanza, avanza….Con su cabellera llena de rulos avanza, una lágrima quiere decirle algo, en la oscuridad llena de luces mortecinas acecha algo en el umbral, esa extraña fragancia hecha de matices, de claroscuros, de displicencia. Hacen de si misma una pequeña sombra. La que espera en el umbral, la que olvidó todas las letras y se poseyó de un re menor clavado como una daga en su vientre, como una pequeña moneda que siempre cae cruz. No recorre ya las teclas, olvida de repente en el taburete aquel estigma, alguna otra llave, una clave de sol y el pasaje detrás de los muros.

    Sigilosamente desprende su blusa, que lentamente cae al piso. Su vestido azul viaja entre los almohadones, ella enciende un cigarrillo más y se acerca a la ventana. Es un quinto piso, la noche ya se fue y la lágrima cae dibujando un extraño pasadizo.

    Noche, ardiente esclava de otras noches, de otros círculos y de otras promesas. Y en sus labios él, y recuerda la voz de aquel hombre, sus gastadas manos de guerrero, su voz ancestral. Sus fantasmas y su miedo.

    Preciosa obra. El desencanto, la luz mortecina, los finales, eso de que un adiós es un adiós y a otra cosa.

    Mis felicitaciones a tu creatividad querida dama.

    https://www.youtube.com/watch?v=CRheHxMtJXw

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  • hace 4 años

    Los caminos se entrecortan para converger finalmente en un encuentro de almas, donde el cosmos es quien conspira y marca las brechas de la vida, la cual se va desvaneciendo apagando voluntades que se resquebrajan como rocas sedientas que surgen de la nada, caminos que llevan a un desierto indómito y cruel que te sumerge en una oscuridad total desviando tu camino y lo perfila por los abismos ancestrales que se abren a tus pies y el tiempo se convierte en polvo y olvido, abriendo una senda sin retorno, apagando sus pasos.

    Me encanto tu texto es genial.

    Besos nena.

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  • Ada
    Lv 7
    hace 4 años

    Gracias por acompañar mis paseos por las nubes.

  • hace 4 años

    Derecho al infierno

  • ?
    Lv 7
    hace 4 años

    Precioso todo, desde la pregunta hasta las buenas respuestas!!! Me encantaron.

  • hace 4 años

    Si

  • Anónimo
    hace 4 años

    No lo sé, disculpa.

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