¿De donde salio el raton de los dientes ?

o porque surgio la historia del raton o hada de los dientes?

agradesco sus respuestas y si quieren tambien dejar estrellita.

4 respuestas

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  • Anónimo
    hace 5 años
    Respuesta preferida

    El ratoncito Pérez es un personaje de leyenda muy popular entre los niños hispanoamericanos y españoles . Al igual que el hada de los dientes de los países de habla inglesa, cuando a un niño se le cae un diente lo coloca debajo de la almohada mientras duerme y, según la tradición, este personaje se lo cambia por un regalo. Esta tradición es prácticamente universal aunque adopta formas diversas en distintas culturas. Se le reconoce como "Ratoncito Pérez" en los países hispanohablantes, con la excepción de algunas regiones de México y Chile en donde se le dice "el Ratón de los Dientes" y en ArgentinaEl ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prast, en el número ocho de la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, apenas a cien metros del Palacio Real. El pequeño roedor se escapaba frecuentemente de su domicilio y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones del pequeño rey Bubi I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho.

    Hay en cambio otro cuento que nos muestra otro origen muy distinto al anterior que dice así: [cita requerida] Había una vez una ostra que estaba muy triste porque había perdido su perla.

    La ostra le contó su desgracia a un pulpo que se arrastraba por el fondo del mar;

    - ¿Cómo era la perla? - Blanca, dura, pequeña, y brillante.

    El pulpo le prometió que le ayudaría y se fue. Se lo contó a una tortuga que estaba jugando con las olas. Ésta le dijo al pulpo que ayudaría a la almeja y se marchó a contárselo a un ratón que estaba merodeando por la playa. El ratón se apellidaba Pérez.

    - Tiene que ser algo blanco, pequeño, duro y brillante.

    El ratón fue a buscar por ahí, pero no encontró nada que sirviera.

    • Encontró un botón que era blanco, brillante y pequeño, pero no era duro, pues lo podía roer con facilidad con sus dientecillos. • Encontró una piedrecita blanca, pequeña y dura, pero no era brillante. • Encontró una moneda de plata blanca, dura y brillante, pero no era pequeña...

    El ratón se fue a su casa triste y decepcionado porque no había encontrado nada. La casa del ratón estaba en un hueco de la pared de la habitación de un niño. El niño había dejado el diente encima de su mesita de noche; el ratón lo vio, se acercó y comprobó que era blanco, pequeño, duro y brillante.

    Así que cogió el diente de leche y a cambio le dejó al niño la moneda de plata. Luego volvió corriendo a la playa y le dio el diente a la tortuga. La tortuga al pulpo, y el pulpo a la ostra, que se puso contentísima, pues aquel diente de leche era del mismo tamaño que la perla que había perdido. Así que lo puso en el sitio de la perla, lo recubrió con un poco de nácar, y nadie podía notar la diferencia.

    Por eso, desde entonces, cuando a un niño se le cae un diente de leche, lo pone debajo de la almohada y por la noche el ratoncito Pérez se lo lleva y le deja a cambio un regalo, aunque no siempre es una moneda de plata.

    Luego el ratón lleva el diente a la playa y se lo da a una tortuga que se lo da a un pulpo, para que se lo lleve a una ostra que ha perdido su perla.

    ESTO LO BUSQUE EN WIKIPEDIA HECHALE UN VISTAZO ESPERO QUE TE SIRVA M........

  • Anónimo
    hace 5 años

    Para abordar esta lectura, es necesario ubicarla en un contexto literario y de fantasía, aunque cuente con apuntes documentales. En ese sentido, creer en el Ratoncito Pérez, a pesar de su evidente aura fabulosa, no es tan difícil si vives en Madrid o si conoces los alrededores de la Puerta del Sol. Prueba de ello es que a unos metros de la transitada plaza, en el número 8 de la calle del Arenal, se pueden encontrar las huellas del roedor en la capital: una placa conmemorativa, una pequeña estatua metálica y la Casa Museo del ratón, una suerte de galería ilusoria. «Aquí vivía dentro de una caja de galletas en la Confitería Prast el Ratón Pérez», reza el cartel.

    La inscripción, no obstante, explica las incógnitas de la historia: «Según el cuento que el padre Coloma escribió para el rey niño Alfonso XIII». Y es que el mágico animal nació en el Palacio Real, a finales del siglo XIX, por un episodio del monarca cuando aún era un crío. Que el magnánimo palacio sea su cuna, cómo no, remite a un sentido figurado. Alfonso XIII, ya huérfano de padre y muy consentido por su madre, la regente María Cristina, era un pequeño asustadizo. Tanto que, tras la caída de su primer diente, convirtió esta banalidad en un problema. María Cristina, entonces, encargó al padre Luis Coloma, jesuíta y novelista, que escribiera un cuento sobre el suceso para dotarlo de tintes fantásticos y restarle la importancia que el niño le había dado.

    Estatua del Ratón Pérez

    Estatua del Ratón Pérez- ABC

    Según explican Marco y Peter Besas en su libro Madrid Oculto (La Librería. 2010), Coloma desarrolló un relato de poco más de una decena de páginas en torno al Rey Buby I, un nombre basado en el apodo con el que la madre se refería al pequeño monarca (Buby). En el cuento, tras perder Buby su primer diente de leche, este lo colocó debajo de la almohada, junto a una carta, para la visita del Ratoncito Pérez. La historia, después, narra cómo el niño y el ratón recolectan por la noche los dientes de los niños de Madrid, para llevarlos a la casita del roedor. Su morada, como recuerda la placa, se situaba en la pastelería Carlos Prast. En la casa, el personaje análogo de Alfonso XIII conoce a la familia de su singular amigo. Coloma incluyó aquí otro apunte que identificaba al futuro rey dentro de la narración: los ratoncitos vivían en una caja de galletitas Huntley, sus preferidas.

    Pocos niños conocen realmente el origen de este personaje mágico, más allá de su labor recolectora de dientes. Así, en pleno centro de Madrid se da a conocer el verdadero y único legado del Ratón Pérez. Además de la placa, situada en 2003, en la galería de la calle del Arenal se ubica la pequeña estatua de metal, así como el museo homónimo, donde se exponen algunos objetos relacionados con el famoso animalito.

  • Flash
    Lv 7
    hace 5 años

    El Ratoncito Pérez es un personaje de leyenda muy popular entre los niños españoles e hispanoamericanos.

    En algunas regiones de México, Perú y Chile se le llama "el Ratón de los dientes" y en Argentina, Venezuela, Ecuador, Uruguay y Colombia simplemente "El Ratón Pérez"

    La tradición sigue el mismo ritual que en el caso del hada de los dientes de los países germanos: cuando a un niño se le cae un diente de leche, lo colocará debajo de la almohada y, mientras duerme estos personajes mágicos, duendes, hadas o ratones se lo cambiarán por un pequeño regalo, dulces o monedas.

    El origen más probable del ratoncito y su enlace con un hada proviene de un cuento francés del siglo XVIII de la baronesa d'Aulnoy: La Bonne Petite Souris (El Buen Ratoncito).

  • hace 5 años

    no me acuerdo

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