Maria preguntado en MascotasPerros · hace 7 años

¿mi beagle como su popo?

Buenas tengo una beagle de 10 meses lo que pasa es que desde pequeña era muy enferma y pues en la veterinaria me le mandaron mirrapel cuando lo tomaba ella no se comía su popo y pues ahora hace ya 4 meses se lo cómo apenas lo hace hay que estar al pendiente o a veces lo hace y no lo mira pero cuando a pasado dos horas de haberlo echo se lo come

Ya no se que hacer la llevamos al veterinario y dice que es normal ayuda!!

El veterinario no me le volvió a mandar mirrapel pero yo se lo quiero comprar que hago gracias

4 respuestas

Calificación
  • hace 7 años

    La Coprofagía es la condición que hace con que el perro se coma sus propias heces. Este es un hábito difícil de se romper, ya que el hecho se constituye como una recompensa para el perro, o sea que el animal se siente complacido ingiriendo sus heces. Las causas y las consecuencias de la coprofagía pueden ser muy preocupantes o poco, dependiendo de las condiciones en la que se mantiene el perro y de que heces prefiere ingerir.

    En la grande parte de los casos, la coprofagía no es más que un hábito al que miramos con repulsa pero sin grandes implicaciones sobre la salud del perro. No obstante, hay excepciones a esta generalidad, las cuales pueden ser muy graves, como lo es la posibilidad del perro ingerirse heces que contienen parásitos.

    Se puede definir 3 diferentes tipos de Coprofagía:

    • Ingestión de sus propias heces

    • Ingestión de las heces de otros animales de la misma especie, en este caso perros (intraespecífica)

    • Ingestión de las heces de animales de otras especies (interespecífica)

    Motivos de la Coprofagía

    Falta de nutrientes

    Puede que el perro no esté obteniendo los nutrientes de que necesita, lo que ocurre por diferentes motivos:

    • Ración de cualidad dudosa, aunque el perro se coma las cantidades indicadas en el paquete;

    • Presencia de parásitos internos, resultando en la baja absorción de nutrientes

    • Problemas de salud, como por ejemplo una pancreatitis, infecciones intestinales, entro otros, que impiden el correcto funcionamiento del ciclo digestivo

    En estos casos, el perro se come las heces intentando aprovechar los nutrientes que todavía no han sido digeridos. Cuando el perro ingiere las heces de otros animales, lo hace generalmente porque pretende encontrar nutrientes que no obtuvo en su alimentación.

    Similitud con comida

    Una vez más, las raciones de mala calidad y de baja digestibilidad hacen que el perro sienta una necesidad de ingerir una superior cantidad de comida, produciendo así más haces. El perro tiene una baja capacidad de digestión, digiriendo pocas cantidades de ración, así que la comida se altera muy poco en el organismo y se transforma después en heces todavía similares con la ración consumida. Si el perro no distingue la diferencia entre las heces y la ración que come, eventualmente creará una natural apetencia para comérselas.

    Hambre/Exceso de comida

    El perro puede tener hambre porque no se lo están alimentando con la cantidad correcta de ración o porque no logra comer la ración que se le suministran: no alcanza el plato, otros animales lo impiden de comer, la ración es demasiado dura o grande para el perro, etc.

    Si, al revés, se le da al perro una cantidad diaria de ración superior a la que necesita o un tipo de ración demasiado calórica (ricas en grasas), el animal no se digiere correctamente la comida en exceso. El resultado es la producción de heces que se parecen mucho con la ración.

    Ansiedad, soledad, estrés

    Algunos perros desarrollan la coprofagía como un modo de escape de la soledad, la ansiedad o del estrés. Frecuentemente se ve perros con bajos niveles de ejercicio físico y mental, que pasan mucho tiempo solos y enclaustrados, desarrollar la coprofagía. Hay determinadas razas de perros a los cuales les encanta buscar objetos y portarlos. Si se utilizan las heces para hacerlo, eso es una vez más una señal de falta de estímulos.

    Imitación

    Aunque esto sea un caso muy menos frecuente, los perros por veces aprenden con sus amos a limpiarse las heces, cogiéndolas y dejándolas en otro sitio o ingiriéndolas. Eso se trata de un caso de imitación del amo por parte de su perro.

    Un perro puede también aprender a comerse las heces cuando conviva con otro perro con este comportamiento.

    Suciedad

    Las zonas donde se acumulan grandes cantidades de heces pueden hacer con que el perro se sienta impelido a limpiar el local. Eso suele ocurrir en espacios donde el perro se queda mucho tiempo solo.

    Evitar castigos

    Si uno castiga el perro cuando hace sus necesidades dentro de casa (generalmente batiéndole o fregándole el hocico en las heces), el perro puede empezar comiéndose las heces como manera de esconderlas y evitar los castigos. Batirle o fregarle el hocico en las heces por haberlas hecho es un tipo de violencia sin cualquier efecto positivo. El perro va a entender que se lo están castigando por haber hecho sus necesidades y no por haberlas hecho en el local errado.

    Búsqueda de atención

    Un perro que se sienta negligenciado puede adoptarse el hábito de comer sus heces como manera de captar la atención de sus amos. Aunque sea una atención negativa, esta es la única manera que el perro ha encontrado para que su amo le dé atención. Los perros que obtienen atención positiva de otras maneras no suelen desarrollar la coprofagía por este motivo.

    Sumisión

    En hogares en que vivan más de un perro, es posible que el más sumiso se coma las heces del perro dominante. En estos casos, el perro no se come las heces de otros animales.

    Instinto maternal

    Se han desarrollado varias teorías que intentan explicar porqué las progenitoras ingieren las heces de sus crías. Una de las más populares explica que lo hacen para eliminar los vestigios de sus crías, evitando de esta manera que los posibles predadores descubran la existencia de la nidada.

    Otra teoría defiende que las madres se comportan así para se mantener la limpieza del abrigo. Existen también quienes digan que la madre intenta compensarse de una dieta insuficiente ingiriendo las heces de sus crías.

    Exploración

    Algunos investigadores defienden que es algo normal el perro querer comerse sus propias heces, ya que se trata de una forma normal de curiosidad y de un deseo de explorar lo que ve a su alrededor.

    Soluciones

    Llévate el perro al veterinario para que él le pueda hacer un despiste a la presencia de parásitos y para que te aconseje en cuando a la ración más adecuada para darle a tu perro.

    Si el perro se encuentra bien de salud, tras haber sido examinado por el veterinario, las soluciones que se te recomiendan son las siguientes:

    • Alimentar el perro con una ración de buena calidad

    • Ajustar la cantidad de ración que se le da de acuerdo con su peso, raza/porte y edad del perro

    • Limpiar todos los días el local donde el perro se hace sus necesidades

    • Proporcionarle estímulos mentales y ejercicio físico

    • Pasear el perro con la correa, impidiéndolo de se acercar de las heces de otros perros

    • Optar por otros métodos de entrenamiento: toda la vez que el perro se prepare para comer heces dile un “No” en tono grave y intenta distraerlo con un juguete

    • Evitar que el perro se haga sus necesidades dentro de casa, manteniéndole un horario rígido de alimentación (no le dejando comida a su libre disposición) y paseándolo siempre en las horas en que suele defecar

    • Aplicar sobre las heces productos indicados para esta situación, que le causen aversión al perro y lo cohíban de comérselas

    • No dejar el perro solo por largos periodos de tiempo; si no puedes pasar más tiempo con él, arréglale una compañía.

    Hay también algunos alimentos que después de ingeridos resultan en heces con un olor y un sabor que causan aversión en el perro: calabaza, ananás y espinacas son algunos ejemplos. Sin embargo, infórmate junto al veterinario antes de darle al perro alimentos que no hacen parte de su dieta básica.

    Hay dueños de perros que afirman que con la madurez, sus perros dejan de ingerir heces espontáneamente – pero eso sólo ocurre cuando los cachorros empiezan comiendo heces por curiosidad. Los animales con una alimentación inadecuada seguirán viendo las heces como un suplemento alimentar, hasta que se le cambie su dieta.

    Prevención

    La prevención es la mejor arma contra la coprofagía, ya que esta es una práctica bastante difícil de se cambiar. Las más importantes medidas preventivas son: una dieta de buena calidad, ejercicio físico y mental, entrenamiento adecuado a la raza y edad del perro y la limpieza del espacio que habita el perro.

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    Saludos٩(●̮̃•)۶

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  • hace 7 años

    Es normal en perros cachorros y particularmente en razas caninas empleadas en caza para rastrear. Las heces tienen todavía nutrientes, el cachorro suele tener una dieta más proteica y grasa que el adulto hasta que termina su crecimiento y por eso percibe que todavía hay comida en las heces recientes. También se comerá las de humanos o de caballos si las encuentra recientes en el paseo.

  • hace 7 años

    los cachorros comen popo porque su madre para ser higiénico se los comía y todas las perras hacen eso y algunos perros cogen esa manía yo te recomiendo que limpies las cacas al inmediato para que no se las coma o pon Tabasco y ya no querrá comerla mas

  • Anónimo
    hace 6 años

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