¿Quieres leer mi cuento un momento? Está bien redactado y necesita de tu aprobación....:) ¿Uh?

Por favor, lee y comenta. Es una narración corta.

La mayor parte del tiempo los ángeles del Señor se dedicaban a sus habituales labores de contemplación y el difícil trabajo de hallar respuestas a los componentes estructurales del sistema completo del Universo. (-“¡Sí! ¡Claro!” –“¡Ay, ya! ¡Cállate, Efraín!”) Éstos, eran ellos, sí… Los ángeles del Señor. "Aaahh, paciencia... paciencia -se decía a sí mismo el Señor del Cosmos-".

Si la protagonista fuese una pelirroja, ella tendría una coleta en el lado izquierdo de su cabello liso, y diría: "Ok, ¿qué hay de nuevo viejo?" -mascando como lo haría un joven con su hierba. Su novio sería un chico alto con un nombre lindo también. “Erick”, tal vez… Ella sonreiría de diversión cuando viese a los chicos irse de fiesta, y se levantaría a ir detrás de ellos. Estaba confinada al cielo, y era feliz en situaciones de elusión, como en aquél momento. Momentos de esparcimiento para todos, en los que se divertían en fiestas populares con gran cantidad de miembros. Erick, su novia, Efraín, y El Señor, observándolos desde algún lugar en todo el universo…

Durante ese momento, Mechas, como era su nombre, dijo: “Estoy hastiada”, mirando de una lado a otro, como buscando un estímulo para divertirse, y miró a su novio muy guapo de ojos claros que le sonreía. Ella sonrió también. Los chicos bailaban y ella –“La protagonista, claro” –“¡Ay, ya! ¿Hasta cuándo?”- se agitaba como una loca de un lado para el otro con el cabello azotando su cara. “Ah, los ángeles, los ángeles…” –dijo El Señor.

La fiesta duró toda la tarde y hasta altas horas de la noche. Todos disfrutaron, y muchos se besaron. La felicidad es altamente preponderante en compañía con otros. Se calibra en milímetros y se derramó sobre todas las mesas. Ah, la vida en el cielo... el cielo.

El mundo tal como lo conocemos ahora es una concurrencia de hechos fortuitos y circunstancias compartidas que persuaden a destruirlo todo... Bueno, al menos eso es lo que pienso -dice Mechas. Su vida discurre muy feliz al lado de su novio, con eventos sorpresivos de instantes intensos de locura. Pues sí, esa era la vida en el cielo. Siendo todos los ángeles hermosos y amantes de los niños...

"Oh, sí, una gran reunión" -dijo Adonai.

Después de muchas discusiones, esa misma noche, cuando todos dormían desparramados en la casa, Erick se desperezó estando dormido, soñando quien sabe qué cosa. Hizo un ruido poco perceptible de placer, giro la cabeza en su almohada y siguió dormido, con las piernas bien juntas. Ella despierta, viéndolo dormir, abrió mucho los ojos…

3 respuestas

Calificación
  • Anónimo
    hace 7 años
    Respuesta preferida

    Sigue escriviendo cosa como esta.

    Fuente(s): Muy buen tu cuento
  • hace 7 años

    Está todo bien como dijiste. La trama es interesante.

  • hace 7 años

    Muy leeendo

¿Aún tienes preguntas? Pregunta ahora para obtener respuestas.