¿Pido una opinión de este fragmento de mi novela. Gracias.?

Toda vez que me preguntan por mi profesión, yo simplemente contesto que soy músico. Tañedor de sicu, para más detalles, y Dios sabe que no me canso nunca de soplar con todos los bríos mi noble zampoña en cuanta presentación pública realizo. Ella, y esto lo prometo, a impedido todos estos años que yo, su humilde explotador, se haya caído de hambre por estas tierras lejanas en que ando metido.

Yo recién había salido del Sanatorio Mental de Chiclayo cuando me avisaron que un grupo de peruanos avecindados en la costa atlántica de Brasil requería de un zampoñero competente. Rápido no más me metí en conversa con otros dos que sabía estaban también interesados en ocupar la vacante. Nos juntamos en un barcito de la avenida Santa Victoria, y luego de lleno discutimos la cuestión. Debo confesar que yo estaba más preocupado de hacerla rápida por que no contaba con ningún dinero para pagar la cuenta . En fin, y ya yendo a los hechos, pude percibir en la plática que ellos estaban atascados en un dilema financiero que ellos mismos se inventaron : que cuánto dinero debían llevar, y tanto para recular en el caso que allá no fuese lo que esperaban, y como mandarían a sus familias, y de aquel tenor inventaron cuanta complicación y media existe. Yo estaba fuera de eso. Por el contrario, después de haberme librado del manicomio no tenía nada que perder y si mucho por ganar al venirme para acá y de paso librarme también de los prejuicios en mi contra. Lo único que debía realizar antes de comenzar el viaje fue simplemente pedirle prestada dos veces su moto nueva a mi primo Leonidas. La primera vez para mostrársela a un gitano que siempre andaba interesado en fierros, y la segunda para entregársela y recibir el dinero que yo usaría para el viaje. Eso me costó partir. Bueno, eso y el odio de mi primo que yo supongo le durará hasta estos dias. Bueno. Quiero confesar que pasé algún tiempo...años tal vez, internado a la fuerza, a pesar de que yo nunca sufrí de alteraciones emocionales. Todo por alguna acusación infundada de mi primo Leonidas, el que estaba repleto de remordimientos, ya que de lo contrario él jamás me habría prestado dos veces su moto. Leonidas sí estuvo involucrado en el linchamiento del prefecto municipal de Chiclayo. En cambio yo no participé en nada de esa muerte. Yo supe que el ajuste de cuentas aquel se había verificado apenas unos minutos después de consumado. Por supuesto que yo también me sentí indignado al enterarme que el sujeto aquel que fue linchado se choreaba hasta el dinero destinado a la compra de remedios para los enfermos más desdichados de toda la comarca, y aplaudía también la revuelta popular que acabó con él. Pero

1 Answer

Rating
  • Vicky
    Lv 4
    7 years ago
    Favorite Answer

    A mi gusto la parte que lei es fenomenal sinceramente, parecia una parte sacada de algun libro ya publicado, si no te molesta quizas cuando hallas terminado tu novela me gustaria leerla (: esta muy bien redactada, la historia tiene algunas partes que no se desenlazan bien como la explicacion de porque estaba internado, pero supongo que es porque es un fragmento de la novela, pero en mi humilde opinion ya que solo soy una amante de la lectura, me encanto (: mucha suerte con tu novela. te dejo mi correo por si queres hablar o quizas contarme un poco más de tu novela, vickyroberts461@gmail.com

    Source(s): Yo (:
    • Commenter avatarLogin to reply the answers
Still have questions? Get your answers by asking now.