Anónimo
Anónimo preguntado en Educación y formaciónEducación Primaria y Secundaria · hace 7 años

¿demen porfa ejemplos de narrador en segunda persona y narrador omnipresente?

por favor rapido necesito los ejemplos

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  • hace 7 años
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    Narrador en 2º persona. Es poco común. Al hacer su relato en 2º persona crea la sensación de estar hablándose a sí mismo (Ej. “Irás hacia ella…”), o bien, de estar escribiendo una carta (género epistolar).

    Ejemplo 1:

    “Lees ese anuncio (…) Recojes tu portafolio y dejas la propina. Piensas que otro historiador joven, en condiciones semejantes a las tuyas, ya ha leído ese mismo aviso, tomando la delantera, ocupando el puesto. Tratas de olvidar mientras caminas a la esquina.”

    Fragmento de la novela Aura de Carlos Fuentes, mexicano.

    Ejemplo 2:

    “Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires y me lance a mí a alguna otra casa donde quizá... Pero no le escribo por eso, esta carta se la envío a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vez porque llueve.”

    Fragmento del cuento Carta a una señorita en París de Julio Cortázar, argentino.

    Narrador omnisciente (u omnipresente), es aquel que conoce todo sobre los hechos y personajes. Conoce los acontecimientos pasados presentes y futuros, así como lo que sucede al mismo tiempo en lugares diferentes. Sabe todo sobre los personajes, incluyendo elementos de su interioridad, como pensamientos, sensaciones y emociones.

    Omnia, palabra en latín que significa: “todo”

    Scire, verbo en latín que significa: “conocer”.

    Ejemplo:

    “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos.”

    (Fragmento de la novela Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, colombiano).

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