¿ayudaaaaaaaaa urgente!!!?

Hola me pueden decir dos poesias de miguel de servante saavedra porfavor

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  • hace 8 años
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    POESÍAS EXTRAÍDAS DE VARIAS DE SUS NOVELAS

    Antonio

    -Yo sé, Olalla, que me adoras,

    puesto que no me lo has dicho

    ni aun con los ojos siquiera,

    mudas lenguas de amoríos.

    Porque sé que eres sabida,

    en que me quieres me afirmo;

    que nunca fue desdichado

    amor que fue conocido.

    Bien es verdad que tal vez,

    Olalla, me has dado indicio

    que tienes de bronce el alma

    y el blanco pecho de risco.

    Mas allá entre tus reproches

    y honestísimos desvíos,

    tal vez la esperanza muestra

    la orilla de su vestido.

    Abalánzase al señuelo

    mi fe, que nunca ha podido,

    ni menguar por no llamado,

    ni crecer por escogido.

    Si el amor es cortesía,

    de la que tienes colijo

    que el fin de mis esperanzas

    ha de ser cual imagino.

    Y si son servicios parte

    de hacer un pecho benigno,

    algunos de los que he hecho

    fortalecen mi partido.

    Porque si has mirado en ello,

    más de una vez habrás visto

    que me he vestido en los lunes

    lo que me honraba el domingo.

    Como el amor y la gala

    andan un mismo camino,

    en todo tiempo a tus ojos

    quise mostrarme pulido.

    Dejo el bailar por tu causa,

    ni las músicas te pinto

    que has escuchado a deshoras

    y al canto del gallo primo.

    No cuento las alabanzas

    que de tu belleza he dicho;

    que, aunque verdaderas, hacen

    ser yo de algunas malquisto.

    Teresa del Berrocal,

    yo alabándote, me dijo:

    ''Tal piensa que adora a un ángel,

    y viene a adorar a un simio;

    merced a los muchos dijes

    y a los cabellos postizos,

    y a hipócritas hermosuras,

    que engañan al Amor mismo''.

    Desmentíla y enojóse;

    volvió por ella su primo:

    desafióme, y ya sabes

    lo que yo hice y él hizo.

    No te quiero yo a montón,

    ni te pretendo y te sirvo

    por lo de barraganía;

    que más bueno es mi designio.

    Coyundas tiene la Iglesia

    que son lazadas de sirgo;

    pon tú el cuello en la gamella;

    verás como pongo el mío.

    Donde no, desde aquí juro,

    por el santo más bendito,

    de no salir destas sierras

    sino para capuchino.

    POESÍAS EXTRAÍDAS DE VARIAS DE SUS NOVELAS

    de "La ilustre fregona"

    ¿Quién de amor venturas halla?

    El que calla.

    ¿Quién triunfa de su aspereza?

    La firmeza.

    ¿Quién da alcance a su alegría?

    La porfía.

    De ese modo, bien podría

    esperar dichosa palma

    si en esta empresa mi alma

    calla, está firme y porfía.

    ¿Con quién se sustenta amor?

    Con favor.

    ¿Y con qué mengua su furia?

    Con la injuria.

    ¿Antes con desdenes crece?

    Desfallece.

    Claro en esto se parece

    que mi amor será inmortal,

    pues la causa de mi mal

    ni injuria ni favorece.

    Quien desespera, ¿qué espera?

    Muerte entera.

    Pues, ¿qué muerte el mal remedia?

    La que es media.

    Luego, ¿bien será morir?

    Mejor sufrir.

    Porque se suele decir,

    y esta verdad se reciba,

    que tras la tormenta esquiva

    suele la calma venir.

    ¿Descubriré mi pasión?

    En ocasión.

    ¿Y si jamás se me da?

    Sí hará.

    Llegará la muerte en tanto.

    Llegue a tanto

    tu limpia fe y esperanza,

    que, en sabiéndolo Costanza,

    convierta en risa tu llanto.

  • hace 8 años

    Antonio

    -Yo sé, Olalla, que me adoras,

    puesto que no me lo has dicho

    ni aun con los ojos siquiera,

    mudas lenguas de amoríos.

    Porque sé que eres sabida,

    en que me quieres me afirmo;

    que nunca fue desdichado

    amor que fue conocido.

    Bien es verdad que tal vez,

    Olalla, me has dado indicio

    que tienes de bronce el alma

    y el blanco pecho de risco.

    Mas allá entre tus reproches

    y honestísimos desvíos,

    tal vez la esperanza muestra

    la orilla de su vestido.

    Abalánzase al señuelo

    mi fe, que nunca ha podido,

    ni menguar por no llamado,

    ni crecer por escogido.

    Si el amor es cortesía,

    de la que tienes colijo

    que el fin de mis esperanzas

    ha de ser cual imagino.

    Y si son servicios parte

    de hacer un pecho benigno,

    algunos de los que he hecho

    fortalecen mi partido.

    Porque si has mirado en ello,

    más de una vez habrás visto

    que me he vestido en los lunes

    lo que me honraba el domingo.

    Como el amor y la gala

    andan un mismo camino,

    en todo tiempo a tus ojos

    quise mostrarme pulido.

    Dejo el bailar por tu causa,

    ni las músicas te pinto

    que has escuchado a deshoras

    y al canto del gallo primo.

    No cuento las alabanzas

    que de tu belleza he dicho;

    que, aunque verdaderas, hacen

    ser yo de algunas malquisto.

    Teresa del Berrocal,

    yo alabándote, me dijo:

    ''Tal piensa que adora a un ángel,

    y viene a adorar a un simio;

    merced a los muchos dijes

    y a los cabellos postizos,

    y a hipócritas hermosuras,

    que engañan al Amor mismo''.

    Desmentíla y enojóse;

    volvió por ella su primo:

    desafióme, y ya sabes

    lo que yo hice y él hizo.

    No te quiero yo a montón,

    ni te pretendo y te sirvo

    por lo de barraganía;

    que más bueno es mi designio.

    Coyundas tiene la Iglesia

    que son lazadas de sirgo;

    pon tú el cuello en la gamella;

    verás como pongo el mío.

    Donde no, desde aquí juro,

    por el santo más bendito,

    de no salir destas sierras

    sino para capuchino.

    Fuente(s): esta es una deja te mando otra
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