¿Los que creen que la biblia es obsoleta, vean esto...?

A continuación, las diez tecnologías e instrumentos arcaicos que he ido anotando en los últimos meses y los motivos por los que, en mi opinión, todavía tienen para un rato más entre nosotros. El reloj de pulsera (1868) Tonterías. Al tomar esa decisión pasé por alto algo fundamental. Cuando cargás una mochila,... mostrar más A continuación, las diez tecnologías e instrumentos arcaicos que he ido anotando en los últimos meses y los motivos por los que, en mi opinión, todavía tienen para un rato más entre nosotros.

El reloj de pulsera (1868)

Tonterías. Al tomar esa decisión pasé por alto algo fundamental. Cuando cargás una mochila, estás perdiendo un tren o un avión, y tus manos están ocupadas con mapas, bolsos, pasajes y un café, que ha sido tu único alimento esa mañana porque te quedaste dormido, un simple giro de la muñeca te permite saber la hora de forma instantánea y sin complicaciones, distracciones ni detenciones. Siempre y cuando a) hayas llevado tu reloj y b) no sea la misma mano que la que sostiene el café.
Nota al margen: hace más o menos un mes se le agotó la batería a mi reloj y ya estoy planeando adquirir uno de esos que no requieren cambiarle la pila.

El lápiz y el papel (4000 a.C.)

Todavía debo una columna sobre el papel. De momento diré, tan sólo, que ningún otro registro es más confiable, salvo que lo tallemos en piedra, ni más inmediato.
No porque sí seguimos usando lápiz y papel a diario.

El control remoto (1950)
Si la Xbox 360 tiene el Kinect, si los smartphones aceptan comandos de voz, ¿por qué algo tan simple como un televisor o un reproductor de DVD de mesa necesitan un control remoto más o menos tan complicado como el tablero de mandos del Trasbordador Espacial? Parecería que es un típico caso de la tecnología obsoleta que sigue entre nosotros porque es barata. Es decir, que reemplazar el remoto por órdenes gestuales o de voz elevaría el costo del equipo innecesariamente. De ninguna manera.
Este control de infrarrojos, aunque antiguo y odiado, tiene un número de ventajas sobre el control por voz o los mandos de la Wii (Nintendo), Kinect (Microsoft) y Move (Sony). Ventajas, digo, cuando se trata de electrodomésticos, no para jugar al FIFA.

El teléfono de línea (1876)
Pese a la difusión de los móviles y Skype, la línea física todavía tiene una cantidad de ventajas. No se queda sin carga o sin señal y funciona aunque se corte la luz.

El cash (entre 3000 y 600 a.C.)
Cada mes o mes y medio sale la noticia de alguna nueva y exótica forma de pago que usa desde el celular hasta ondas mentales, pero el efectivo todavía puede salvarnos el día. O la noche.
Las llaves (4000 a.C.)
Se encuentran entre los mecanismos más antiguos que existen, pero siguen ahí, firmes. No tenemos pudor en reemplazarlas por dispositivos electrónicos en los automóviles, por ejemplo, pero, salvo excepciones, el resto de nosotros sigue confiando en la cerradura mecánica con llave de bronce. ¿Por qué?
El interruptor de la luz (1884)
Algo semejante ocurre con las llaves de la luz. ¿Cómo es que todavía no han sido reemplazadas en masa por sensores que perciben si estamos ahí, reconocen quiénes somos y de qué humor estamos, para determinar la cantidad de iluminación adecuada?
Los mapas (6.000 a.C.)
Es la tecnología más antigua de mi lista y por eso la incluyo. No es sólo que estén hechos en papel, lo que podría emparentarlos erróneamente con la segunda mención de este inventario, sino la idea de una vista general de la zona que queremos navegar.
El que estén en papel, por supuesto, también suma. Uno de mis amigos más informatizados me contaba que tiene docenas de planos de edificios en su iPhone, por razones de trabajo. Pero que nunca le faltan los otros, los obsoletos en papel, "para poder hacer anotaciones", me explica.
La brújula magnética (1400 a.C.)
En una historia que contaré en breve (estoy haciendo algunos experimentos todavía, y no son para nada fáciles) se verá cómo compiten una brújula digital y una magnética, y por qué ésta sigue siendo más confiable. No sólo por los motivos que ya cité en el caso de las llaves y el papel y el lápiz, sino porque es mucho más difícil que se confunda o necesite ser recalibrada. Dadas las consecuencias de elegir el rumbo equivocado (geográficamente o en cualquier otro sentido), la brújula magnética sigue siendo, gracias a su inmutable y casi eterno vínculo con la Madre Tierra, una inequívoca referencia.
La fotocopiadora (1948). Pese a todo, la buena y vieja fotocopiadora no se resigna a desaparecer. Su suerte está unida a la del papel, y todo parece indicar que mientras exista el uno necesitaremos la otra. SOLO ES INFORMACIÒN Y UNA PEQUEÑA REFLEXIÒN...
Actualizar: EGO SUN: En tu nombre llevas la penitencia
10 respuestas 10