¿Por qué hay hispanohablantes que estudian Filología Hispánica en la Universidad?

Me asombra el hecho de que haya muchas personas que estén dispuestas a pasar varios años de su vida estudiando en una Facultad Universitaria su propia lengua materna, como es por ejemplo el caso de los hispanohablantes (ya sean españoles, mexicanos, argentinos, etc.) que estudian Filología Hispánica en la Universidad. O bien puede ser el caso, por ejemplo, de los británicos y estadounidenses nativos que estudian filología inglesa durante varios años en sus Universidades.

Personalmente, me parece absurdo que una persona invierta tantos años de sacrificio y dinero para estudiar un idioma que ya lo habla perfectamente y conoce de sobra. Lo lógico es que esa persona lo haga para estudiar idiomas extranjeros que todavía no domina y le vayan a ser útiles, al menos eso pienso yo.

Me gustaría conocer sus opiniones.

2 respuestas

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Uno de los grandes errores que se cometen al pensar en la propia lengua de uno es que si la hablamos es porque la conocemos al 100%, ¡qué error más grande! En realidad expresarnos en una lengua como el español apenas nos implica el conocer un 80% de su vocabulario básico. Yo mismo, que he trabajado con la lengua española al ser escritor y haber ofrecido mis servicios como corrector de estilo, estoy más consciente de que apenas si estoy un poquito más adelante que el hablante promedio del español. Manejaré a lo sumo un 90% de la lengua, y llegado a este punto tal vez te preguntes ¿y cuál sería ese 10% faltante?

    Pues bien, ese 10% quedaría comprendido entre todas las jergas de las diferentes disciplinas profesionales (ejemplos son la terminología médica o la jurídica), o los regionalismos (las palabras exclusivas de cierto país o región) o los coloquialismos (las palabras que utiliza la gente en un ambiente informal), los indigenismos (palabras incorporadas al español universal o local y que proceden en su origen de una lengua indígena como el náhuatl o el caribe, ejemplo: maíz, tabaco, huracán, canoa, chocolate, chile) y los neologismos (palabras inventadas o deformadas de otros idiomas o los préstamos lingüisticos, por ejemplo los anglicismos o los galicismos).

    Si manejáramos ese hipotético 100% que creemos conocer de nuestra lengua materna, no habría necesidad de tener en casa un diccionario de nuestro propio idioma, ¿no crees? Pero si de pronto te topas con una palabra como 'munífico', por poner un ejemplo, y piensas que es un error de captura al querer escribir en realidad la palabra 'magnífico', te llevarías una sorpresa al encontrar que en el diccionario ese vocablo SI existe y significa 'generoso'.

    Ahora bien, cuando uno aprende otros idiomas (en mi caso he estudiado francés, italiano, portugués, mientras que el inglés lo adquirí casi de manera autodidacta, también poseo algunas nociones de griego y latín clásicos), aprende a conocer también mejor su propia lengua. Comparando con otras lenguas romances, de pronto queda casi transaparente el origen de las palabras españolas, mientras que cuando te enfrentas a una lengua algo diferente como el inglés, te hace reflexionar sobre el sentido de algunas expresiones ya que al hacer traducciones literales, el resultado que obtienes pierde su lógica original, por ello hacer el esfuerzo para que la traducción tenga sentido debes analizar también la forma de pensar tu propia lengua desde la lógica de otra distinta.

    Cuando uno estudia filología se va uno a las etimologías y se amplia extraordinariamente la forma de estructurar el pensamiento al conocer el origen de los términos. En filología no aprendes lo que ya sabes de tu idioma, sino de dónde vienen las palabras que manejas, la historia que tienen detrás de sí. Por ejemplo, analicemos un término médico como 'esquizofrenia' que viene de una expresión griega que significa "mente dividida", pero eso lo desconoce la mayoría de la gente y a lo mucho saben que se refiere a una forma de locura, o por ejemplo esta propia palabra 'locura' que viene del latín 'locus', que significa hablar, porque muchas veces el loco es el que habla solo, y por ello locutor y loco tienen mucho en común. Este es tan sólo un pequeñísimo ejemplo de para lo que sirve la filología, que es el estudiar de dónde vienen las palabras que usamos.

    Espero que mi respuesta te haya servido en algo.

  • hace 1 década

    Sucede que hay gente que piensa que porque es hispanoparlante lo sabe todo de su idioma y no es así, gracias a Dios siempre podemos aprender y crecer. Todo lo que sirva para cultivarte, como una carrera universitaria sirve pero lo mayor escuela es la vida misma.

    Todos sabemos como alimentarnos y que es lo mejor para consumir pero los que realmente lo saben con lujo de detalles son , por ejemplo, los nutricionistas.

    Todos leemos e interpretamos de algún modo lo que leemos pero los que realmente saben interpretarlo son los doctores en filosofía y letras, entre otros profesionales del rubro.

    Todos sabemos encender la computadora, pero los ingenieros somos los que sabemos hacer la programación para que esta funcione... o mas o menos.

¿Aún tienes preguntas? Pregunta ahora para obtener respuestas.