¿Tiene una comida de negocios?

En la vida laboral, las comidas de trabajo son ocasiones inevitables que se presentarán con frecuencia. Si bien los almuerzos o cenas son prácticas cotidianas, en estas circunstancias se convierten en actos formales. Entonces, nuestro éxito depende de un bocado, literalmente.

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Según un blog de Westword.com, una de las normas básicas es ordenar un plato similar al de su jefe, además de siempre estar atento a sus sugerencias. No pida algo más caro, pero tampoco se limite.

Pero el gran problema es cuando nos enfrentamos a la carta. ¿Qué pedir si tenemos en cuenta que nuestra elección va a decir mucho de nuestra personalidad? A continuación, los alimentos que debe pasar por alto.

ALERTA ROJA

Evite la sencillez al extremo. Comer una ensalada demanda poco tiempo y refleja la preocupación por mantener su buen estado físico. Pero tenga cuidado: el que lo invitó probablemente no lo tome así y pensará que usted quiere que la reunión termine cuanto antes. Lo mismo sucede si se limita a pedir un postre, pues significa que no está tomando la reunión lo suficientemente en serio.

¿Desea pedir un coctel? Entonces, debe esperar a que su jefe ordene primero. Si no ha comido, es mejor que sea moderado con su orden. No se recomienda beber alcohol con el estómago vacío porque podría embriagarse rápidamente.

No se manche. Existe cierto tipo de comidas -como las costillas, los espaguettis con tuco y algunas hamburguesas- que pueden ensuciarlo con facilidad. Si se trata de un almuerzo informal, con seguridad encontrará estos alimentos en el menú. Evítelos a toda costa.

¿Le provoca una chita al ajo? La comida con ingredientes como la cebolla o el ajo pueden opacar su brillante desenvolvimiento. Usted querrá que lo recuerden por su talento y la exposición de sus ideas, no por el olor de su respiración ni por el malestar que puede haber causado a quienes compartieron su mesa.

Por último, tenga en cuenta que para tener un ambiente agradable y de confianza, no debe dejar de ordenar un plato. No existe nada más incómodo que ser obvervado mientras come.

3 respuestas

Calificación
  • Anónimo
    hace 1 década
    Respuesta preferida

    Saludos §§ख़ोन्न्...

    Excelente pregunta sobre si se tiene una comida de negocios. Veamos.

    LAS COMIDAS DE NEGOCIOS

    La mayoría de los ejecutivos prefieren realizar parte de sus negocios fuera de la oficina. Es una práctica que se ha convertido en un arte. Basta pasear a mediodía por los restaurantes de nuestra ciudad para observar que detrás de un buen vino o una excelente comida hay mucho más que un encuentro de asueto.

    Si hacer negocios entre las cuatro paredes de nuestra oficina es difícil, se complica aún más en un restaurante. A las múltiples variables del negocio hay que añadir otros factores que son difíciles de controlar pero que son claves a la hora de conseguir nuestros objetivos.

    Lo más importante que se debe recordar acerca de las comidas de negocios es que continúan siendo reuniones empresariales. La planificación es fundamental, y preocupándonos por anticipado de todos los detalles, podemos evitar que algún contratiempo interrumpa la comida o distraiga a los comensales del objetivo del acto, que son los negocios.

    Las reservas oportunas a su nombre. Haga saber al responsable de la sala que se trata de una comida de negocios, y que a usted le gustaría una mesa en un lugar tranquilo, incluso en un reservado. La contratación de la comida es el momento de aclarar todas las peculiaridades de la comida, la bebida, el servicio, la forma de pago, etc. Si delegamos este pasó, aleccionemos adecuadamente a la persona responsable.

    Si acudimos con un grupo numeroso, (más de 10 personas) debemos cerrar el menú, o al menos las entradas, para evitar retrasos en la comida. En caso de ser menos, lo ideal es que se nos ofrezca la carta.

    Sea puntual, y si nos hemos citado en el restaurante, lleguemos un poco antes para supervisar. No espere a su acompañante sentado a la mesa. Reúnase con él en la sala de recepción o en el bar.(Los restaurantes de categoría suelen tener esta instalación). La única excepción se presenta cuando se invitado se retrasa y corren peligro de perder la mesa.

    No es aconsejable llevar el cliente a un restaurante extremadamente caro, porque no se sentirá a gusto en ese ambiente. Es conveniente que usted pueda hacer recomendaciones útiles con respecto al menú. En todo caso, deber pedir nuestro invitado. El cuidado de los detalles le ayudará también a mantener el control de la reunión.

    No debe pedir nada que sea demasiado exótico, pida los platos del menú con los que esté familiarizado, a poder ser los platos típicos de la zona. No es el momento adecuado de probar especialidades, podría ocurrir incluso que sus acompañantes queden tan hipnotizados por lo que le ven comer que no escuchan nada de lo que les habla acerca de sus planes. En una comida de negocios, el alimento no debe distraer nunca la atención de los comensales. No pida platos que suelen manchar mucho o que son difíciles de comer.

    Temas de conversación durante la comida

    Los temas agradables e intrascendentes son estupendos para “romper el hielo”. En una comida de negocios, la conversación debe centrarse precisamente en éstos, en los negocios. No cometa el error de pedir unas copas y relajarse en una atmósfera distendida.

    Recuerde que su acompañante es una persona unida a usted por intereses comerciales, no una amistad con la que comparte un acto social. Es una equivocación empezar comentando las frustraciones que haya podido tener en su trabajo. Similarmente, cuídese bien de no revelar demasiadas cosas acerca de su vida.

    Vigile el paso del tiempo. Los ejecutivos creen que las personas competentes están siempre ocupadas. Respete el tiempo de su invitado tanto como el suyo propio. Si la comida ya ha terminado y la conversación empieza a desviarse hacia temas distintos a los del asunto comercial que les ha llevado a encontrarse allí, hay que acordar los pasos siguientes para cerrar el acuerdo (llamara la secretaria para concertar una cita, enviar un correo electrónico, etc.)

    El pago de factura

    Una marca que distingue al anfitrión refinado es su cuidado de que el camarero no venga a la mesa con la nota. Tenemos varias opciones para evitar esto; llegar unos minutos antes que su convidado, entregar su tarjeta de crédito al Maître para que tome los datos y salga un momento después de la comida a fin de firmar la factura., o bien concertar crédito a nuestra empresa y firmar la factura.

    Propinas

    Dar propinas es un acto de cortesía, como agradecimiento por la especial atención recibida. Hay que desechar la idea que considera la propina como un acto de paternalismo que implica cierta humillación para la persona que la recibe.

    La informació es mucho más extensa, por lo que hice un resumen de lo más importante.

    Saludos.

  • Hola Amigo gracias por tus consejos si mi próximo negocio me sale bien te llegaran mis bendiciones. Éxitos negociados =)

  • Jewel
    Lv 5
    hace 1 década

    para eso están las siempre versátiles carnes tanto blancas como rojas jejejeje

    gracias por los tips

    Jewel

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