¿DENUNCIA: AGENCIA DE WASHINGTON CREA UNIVERSIDAD NEOLIBERAL EN VENEZUELA?

PARA ENTRENAR JOVENES EN TACTICAS DE SUBVERSIÓN Y LA DOCTRINA DEL CAPITALISMO.

Una institución estadounidense vinculada con las agencias de seguridad y defensa de Washington ha establecido en Venezuela un programa para formar jóvenes en los principios de “libertad individual, mercados libres y gobiernos limitados.” Denominada la “Universidad El Cato-CEDICE”, (ver: http://www.elcato./ org/special/ cato-univ- venezuela/ lunes.html) es una iniciativa entre el Instituto Cato de Washington y las organización venezolana Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE). También cuenta con el apoyo de las organizaciones venezolanas Fundación Futuro Presente, creada por el dirigente de Primero Justicia, Yon Goicochea; Unidad Nacional, la coalición de partidos políticos de oposición creada en el 2008; y Nuevas Premisas, el movimiento estudiantil opositor de la Universidad Metropolitana.

La Universidad El Cato-CEDICE tiene previsto un seminario (tipo retiro) que durará tres días, del domingo 24 de mayo hasta el martes 26 de mayo de 2009. La sede de este evento subversivo es la hacienda La Escondida, a una hora de Caracas. El costo de la participación es de 150 Bs.F. Según el material publicada por el Instituto Cato, el evento tratará temas como “la nueva agenda global, la crisis financiera mundial, el populismo en América Latina, la juventud como defensora de la libertad, pobreza y violencia, derechos de la propiedad, el desafío de las instituciones del Siglo XXI, entre otros.”

Los “profesores” de la Universdad El Cato-CEDICE incluyen a Gabriela Calderón, editora de la página web “elcato.org” y columnista del periódico derechista El Universo de Ecuador; Daniel Córdova, Decano de la Escuela de Economía de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y Director del Proyecto Invertir de Procapitales, una ONG financiada por Estados Unidos; Otto Guevara, político costarricense y presidente del partido Movimiento Libertario y de la Red Liberal de América Latina (RELIAL), Martín Krause, Profesor de la Escuela Superior de Economía y Administració n de Empresas de Buenos Aires; Carlos Sabino del Centro para la Prosperidad Global del Instituto Independiente en EEUU; José Toro Hardy, economista venezolano del CEDICE; Álvaro Vargas Llosa del Centro para la Prosperidad Global de Instituto Independiente de EEUU y columnista del Washington Post; y Yon Goicochea, dirigente de Primero Justicia y fundador de la Fundación Futuro Presente, organización que se dedica a entrenar jóvenes en las tácticas del golpe suave y la subversión.

El seminario tiene pautado conferencias de los profesores invitados sobre temas como “Libertad económica y progreso humano”, dictado por José Toro Hardy, “Promoviendo ideas en países no libres” de la ecuatoriana Gabriela Calderón y “Liberalismo en la arena política” por el costarricense Otto Guevara, entre otras.

El Instituto Cato es la entidad que otorgó el “Premio Milton Friedman” al dirigente de Primero Justicia, Yon Goicochea, durante el año 2008. Como parte de este reconocimiento por una de las instituciones más ultraconservadores y neofascistas de Estados Unidos, Goicochea fue entregado 500 mil dólares, de lo cual utilizó una parte para crear su Fundación Futuro Presente. El Instituto Cato fue fundada con las teorías económicas del ultraliberal estadounidense Milton Friedman, quien fue asesor económico del dictador chileno Augusto Pinochet durante los años ochenta. Este instituto también sirvió para promover la ideología conservadora de los años 80 promovida por Ronald Reagan, Margaret Thatcher y el grupo de los “Chicago Boys” que luego implementaron estas políticas en América Latina causando más miseria y pobrezo, y menos progreso y prosperidad humana. El Instituto Cato está estrechamente vinculada con el Complejo Militar Industrial y los cuerpos de seguridad y defensa de Washington.

CEDICE es una de las organizaciones que más ha recibido financiamiento de las agencias de Washington durante los últimos 8 años, como la NED, la USAID y el Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE), entidad del Departamento de Estado. Su directora, Rocio Guijarra, firmó el infame Decreto Carmona durante el golpe de estado de abril 2002 contra el gobierno venezolano, que resultó en la disolución de las instituciones democráticas del país.

El hecho de que ésta “universdad” abre sus puertas dentro del territorio venezolano es una indicacción de las acciones desestabilizadoras y subversivas que siguen conduciendo los sectores radicales de la oposición en Venezuela. Debe alamar a la población en general y los cuerpos de seguridad de estado que éstos actores extranjeros vienen al país para entrenar un grupo de 50 jóvenes en la doctrina neoliberal y las estratégias de subversión. Éstas no son organizaciones pregnadas de buenas intenciones, sino que son grupos y figuras políticas que han demostrado durante los últimos años que su objetivo principal es lograr derrocar al gobi

Actualización:

gobierno socialista revolucionario del Presidente Hugo Chávez e implementar un sistema neoliberal-capitali sta en el país, subordinado a los intereses de Washington.

Actualización 2:

En fechas anteriores, dirigentes de la oposición como Yon Goicochea, han realizada viajes al exterior, financiado por las agencias de Washington, para recibir entrenamiento e indoctrinació n en las estratégias de subversión y golpe suave. Ahora, pretenden dictar estos talleres en suelo venezolano, intentando captar y reclutar jóvenes venezolanos para ejecutar sus planes nefastos y antidemocráticos.

Actualización 3:

Esta iniciativa se suma a la docena de organizaciones y fundaciones estadounidenses y europeas, como la USAID, la NED, Freedom House, Instituto Republicano Internacional (IRI), Instituto Demócrata Nacional (NDI), Fundación Konrad Adenauer (Alemania), Fundación Friedrich Ebert Stiftung (Alemania) FOCAL (Canadá), que han financiado con más de 50 millones de dólares a los partidos políticos y ONG de la oposición durante los últimos 8 años, promoviendo sus acciones de desestabilizació n. Los cuerpos de seguridad de estado deben tomar las acciones apropriadas para impedir que éstas agencias extranjeras sigan atentando contra la estabilidad y progreso del país. Y menos deben permitir que actuán de esta manera dentro del territorio venezolano

5 respuestas

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  • Anónimo
    hace 1 década
    Respuesta preferida

    GRACIAS por la información...--

    Soy uno de los que denuncia constantemente los planes de los yankis en la región...Esto de ..yongo , no es nuevo ...Recuerdan el video en que agitaba a la gente en...Bolivia..jjaja..--

    Se hizo tan famoso...o ..lo hicieron ..que puedes encontrarlo en.... you tube..x su nombre ..y puedes escribir en el buscador su nombre ..y.g...en bolivia ...y te abrirá los cuatro videos ..ajja...

    Les regalo ..--

    http://www.youtube.com/watch?v=gii778qg4ng

    Youtube thumbnail

    Como he señalado antes ..el pueblo debe seguir con su Servicio de Inteligencia e infiltrar todo tipo de organización ...--

    Ojo pelao .. --

    Fuente(s): LAS REVOLUCIONES PERDURAN CUANDO SU PUEBLO LAS DEFIENDE Y SOSTIENE..
  • Anónimo
    hace 1 década

    ¿que extraño?...no y que no hay libertad en Venezuela, que este reeeeegimen comunista esta acabando con las instituciones, los derechos humanos etc...o solo son alocadas suposiciones de los vende patrias nacionales y extranjeros....

  • hace 1 década

    Y asi siguen diciendo que acá no hay libertad de expresión. Será que ainscribimos a unos camaraditas para conocer de cerca los planes en esta casa de conspiración.?

  • Anónimo
    hace 1 década

    deberian expropiarsela a los malditos yankes

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  • hace 1 década

    [http://www.nacion.com/ CTRL + clic para seguir el vínculo] /OPINIÓN

    Óscar Arias

    “ALGO HICIMOS MAL”

    Presidente de la República

    Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas

    Trinidad y Tobago

    18 de abril del 2009

    Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros. No creo que eso sea del todo justo.

    No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

    Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

    También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

    Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

    ¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

    Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

    En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

    En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

    Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

    Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los

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