"OJITOS" preguntado en Arte y humanidadesHistoria · hace 1 década

¿Alguien conoce la historia de "las Poquianchis"?

Fue algo que paso en la vida real.

5 respuestas

Calificación
  • Osorno
    Lv 4
    hace 1 década
    Respuesta preferida

    Las hermanas Delfina, María de Jesús y María Luisa "Eva" González Valenzuela, "Las Poquianchis", eran proxenetas, socias en el negocio de la prostitución a gran escala, explotadoras que lucraban con el apetito sexual masculino y que por su éxito comercial llegaron a tener hasta sucursales de su "negocio".

    Las Poquianchis no son asesinas seriales, de hecho jamás mataron, otras mujeres y hombres asesinaron por ellas. Delincuentes de cuello blanco, estas mujeres jamás se mancharon de sangre, se condujeron siempre como las patronas que eran, las dueñas del negocio.

    La mayoría de las mujeres regenteadas por estas señoras vestidas de luto eterno, murió por enfermedades desatendidas, complicaciones por abortos y, en menor medida, por homicidio intencional.

    En todo caso, las manos de estas mujeres se ensuciaron con la mugre de los billetes que contaban una y otra vez al final de la jornada laboral y de donde pagaban sueldos de hambre, literalmente, a sus empleadas-esclavas, y a otras, si acaso, con vales internos como en una tienda de raya.

    Era indispensable que la mente criminal-comercial de las Poquianchis deshumanizara a las prostitutas, la mayoría mujeres necesitadas, ignorantes o muy jóvenes, pobres e ingenuas, vendidas por sus madres y padres (o debemos decir padrotes y madrotas), obligadas, forzadas, violadas o convencidas para alquilar sus cuerpos en cuartos-mazmorras a los clientes de los lupanares. Las deshumanizaron para poder desecharlas sin sentir remordimiento, como basura, cuando se enfermaron y dejaron de ser útiles, cuando ya no generaron ganancias. Las "despidieron" como se pudo.

    Autoridades, policías, funcionarios de los gobiernos locales y estatales siempre supieron de su existencia y colaboraron siempre con ellas. Formaron alianzas, tomaron acuerdos. Política y delito, esa fórmula inseparable. Les otorgaron los permisos y licencias para que sus prostíbulos operaran sin problema, claro que eso costaba, pero siempre hubo buen arreglo para ambas partes, como todo en México.Pero cuando el "casero" elevó las rentas y las cuotas de la extorsión disfrazada de legalidad, las inquilinas se inconformaron, dejaron de pagar, vino el desacuerdo,entonces las relaciones se rompieron, les cobraron a lo chino, comenzaron los operativos, las razzias, la persecución de las autoridades que antes les permitían todo y se hacían guaje, pero con la cartera bien llena. El gobierno fue cómplice y beneficiario: todas las "empleadas" tenían su carnet de control de Salubridad, sin excepción. La revisión médica era regular. Estaban en el padrón oficial de prostitutas del Estado. Los sellos de las dependencias y las firmas de los jefes y supervisores lo comprueban. Ahí están los documentos. Todo en orden. La mayoría de las prostitutas se quedaron por gusto, pero querían cobrar más. Los patos le tiraron a las escopetas y ahí fue donde se amoló la cosa. Conflictos y crisis internas y externas acabaron por colapsar el otrora próspero imperio sexual de Las Poquianchis. La bomba reventó.

    Tras su arresto, estas gitanas que iban de pueblo en pueblo llevándole placer a los hombres, fueron blanco del linchamiento social y difamadas, pero gracias a ellas quedó al descubierto la extensa y cotidiana cadena de extorsiones, chantajes, complicidades y corruptelas de las autoridades civiles y policiacas mexicanas en los lugares donde operaban. Además nos recordaron la hipocresía de la sociedad provinciana que, a la vez que reprueba la prostitución y el adulterio, la promueve y lo tolera.

    Generaban riqueza y empleos en donde se instalaban, y fueron mina de oro y socias estratégicas para funcionarios públicos, políticos, jefes policiacos y hasta militares que después de transar con ellas y ser clientes asiduos de sus locales, les dieron la espalda cuando la orden de detenerlas -caiga quien caiga- llegó desde las más altas esferas del poder en la Ciudad de México.

    Sobre las Poquianchis se filmó la película del mismo nombre, de Felipe Cazals, y el tema sirvió de inspiración a escritores como Jorge Ibargüengoitia con su deliciosa novela "Las Muertas", así como a periodistas como Elisa Robledo, quien escribió el libro de no ficción "Por Dios que así fue", un verdadero testimonio, ya que pudo entrevistar a María de Jesús en la cárcel y reproduce documentos y fotos que en su momento sólo la revista Alarma difundió.

    Transcribí el artículo desde:

    http://www.espacioblog.com/notaroja/post/2007/07/1...

    Un abrazo fraterno.

    O.

  • Anónimo
    hace 1 década

    Ojitos, independientemente del texto que te ha dejado Ososorno de tan negro episodio, hecho real que conmovió a la sociedad de los sesentas, encontré una nota que te puede resultar interesante:

    http://nuevoalarma.com.mx/poquianchis.txt

    Espero que te sea útil la información.

    Un saludo*!

    x*

  • defouw
    Lv 4
    hace 4 años

    Las Poquianchis Historia Real

  • hace 1 década

    todo lo que dice Osorno es cierto, lo unico es que las poquianchis fueron de SAN FRANCISCO DEL RINCON GUANAJUATO, ahi fue donde surgieron, saludos, bueno eso es lo que yo se

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  • hace 1 década

    No, pero he leido las respuestas de otros usuarios y la verdad es que me parece una historia asombrosa.

    Un saludo

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