jose g preguntado en Arte y humanidadesLibros y Autores · hace 1 década

Esto es solo un borrador. ¿Podrian por favor opinar sobre este fragmento de una novela que estoy trabajando?

La Gould Global Group era (y aún lo es) una de la transnacionales más importante del continente americano. Su piedra angular era los productos para el consumo humano. La sede de la compañía estaba en la creciente ciudad de Pandemonio, en el estado de Cíbola en la poderosa nación norteamericana de Urbania.

La Gould había adquirido la mayoría de los derechos del agua en Tierra De Gracia; explotaban los manantiales y ríos, mientras fundaban pequeños poblados para los obreros donde se vendían los productos importados por los propios Gould y se vivía en pequeñas casas de madera y metal de aspecto algo triste

En los campamentos hídricos, los oficiales de la compañía se encargaban de que unos endemoniados papelitos azules no fueran repartidos entre los obreros; todos esos papelitos significaban el mismo mal tanto aquí como en Urbania y todos los empleados que habían escuchado la palabra Verboten tenían miedo de mencionarla

Sindicato

El negocio de de la Worldwide Water Works (subsidiaria de la Gould) seguía el mismo patrón que cualquier maquiladora. Llevaba el agua de Tierra De Gracia a embotellar a Europa donde se exportaba a todo el mundo bajo el nombre “Eau Naïve” o “Sainte Glinglin”. Hasta la burguesía de Techos Rojos ignoraba el hecho de que era de su propia nación; extraída por sus paisanos; de este negocio sólo iba menos de un 35% de ganancia a Tierra De Gracia y después de pasar por las manos de algunos funcionarios; sólo un 28% llegaba intacto a las arcas de gobierno

De vez en cuando venía el gerente general de la Worldwide Water Works de Sudamérica a tomar un cafecito mientras discutía asuntos socioeconómicos con el canciller y el ministro de finanzas y la marioneta de recursos naturales; (le decían siempre que él presidente estaba muy enfermo o en la finca familiar) y a veces Michelena aprovechaba para practicar su inglés.

En el Salón Montesco; se escuchaba el tintineo de dos tazas de café marrón con azúcar. El hombre que no dejaba de hacer ruido batiendo la cucharilla de plata con el grabado del escudo era el representante de La Compañía y del otro lado sentado en un sillón barroco magenta estaba Inocencio Buenaventura y desde una habitación continua estaba el triunvirato de Michelena, Estrada y Tarazona acompañados por Burgos viendo todo el procedimiento que ya era rutinario; estaban sentados todos en butacas plásticas y Michelena tenía su mano derecha sobre un botón del intercomunicador. Por si acaso…

–Well, Mr. Hazard. How are the things running at the company?

–Very well, Mr. President. Do you mind if we speak in Spanish? I always like to train it. It’s a language so darn hard to learn. Why your people need so many conjugations?

–I don’t know. Why your people need so many pronunciations for one letter?

–Tan poco sé yo –dijo Mister Hazard con su fuerte acento

–Bueno; yo he venido a querer hablarse sobre la seguridad de que los bienes de La Compañía sean de La Compañía. ¿Usted me entiende? Hemos aceptado sus peticiones sobre sindicatos y instituciones a proteger los trabajadores pero sabemos que los Coon andan detrás de ustedes y sólo queríamos sersirarnos que… cómo sus personas dicen; que no nos ladíllen. Do not screw us

–Of course, of course, Mr. Hazard; and I don’t know where you people get these nonsensical ideas.

Argos Burgos no dejaba de ver todo el suceso mientras le temblaba la pierna por el nerviosismo, algo que incomodaba a Tarazona que no dejaba ver la pierna subiendo y bajando y le parecía medio tediosa toda la conversación sin contar todas las cosas que transcurrían en su mente.

Michelena y Estrada estaban altamente concentrados en todos los detalles y Yánez sólo estaba con sus brazos cruzados y viendo con cara de indiferencia todo el asunto

–Está tan bien que el negocio de que La Compañía no le va bien en otros territorios. Está el caso de lo que ocurrió en Gran Chaco con mis compatriotos y toda la vaina del aceite que no estaba.

–O el caso en el que sus “compatriotos” contrataron a unos matones en Nueva Aurelia y fueron hasta Trópico para derrocar al General Tapioca

–Todo que hemos hecho; hemos hecho eso por la libertad y el libre comercio

–Entiendo, y no quiero parecer no cooperativo pero, ¿no fue eso demasiado extremo?

El Sr. Hazard se acomodó de su asiento y dio un largo sorbo a su café mientras el presidente observaba cada uno de sus movimientos sin preocupaciones e intentaba evitar ver el su reloj porque consideraba esto un gesto grosero

–Horas turbulentas se acercan, señor presidente –dijo con preocupación que contrastaba sus modales amables, aunque cautelosos que había mostrado

–Something wicked this way comes

–Ciertamente. A veces son los unos, otras veces son otras pero siempre estarán grupos que atenten contra nuestra paz y forma de vida que tanto hemos logrado crear. Sólo por de unos se han vuelto más poderosos que otros no signifique que deben ser mal perdedores en este juego. Siempre haberá perdedores y ganadores y por una razón es

–entiendo lo que usted me dice; Sr. Hazard pero pienso que hay veces en la que… hay que como…. nivelar un poco el tablero del juego, pienso yo

–Eso sería ha ser trampa –dijo el anglófono, ya recobrando la calma de excitación pro-capitalista que había hecho –We have reached in the place we are thanks to our hard-working culture and the success of the Common Law.

–Señor, me considero un hombre neutral y diplomático y además acepto la superioridad actual de Urbania y sus naciones similares pero les sugiero que usted también sea diplomático

–Lo siento por haberme exaltado de esa manera

–No se preocupe; todos nos exaltamos por alguna razón. No estoy de acuerdo con algunas de las cosas que dice pero tampoco estoy en desacuerdo con todo

Inocencio bebió un gran sorbo de café

–Diga me que es lo que piensa, Sr. presidente

Inocencio abrió los ojos ampliamente y comenzó a ver alrededor de la habitación sin mover su cabeza. No sabía que responderle así que se sirvió más café y esperó a terminarse la taza de un solo intentó antes de responderle al norteamericano

–Bueno… no lo sé… cuando el tratado de nacionalización “kicks in” pienso que… bueno… seguir invirtiendo en la industria nacional para que este tenga un sustento si alguna crisis económica ligada con el agua acaeciera

–Es una bella idea, sin duda acerca de eso. Pero tan bien es una dudosa idea de realización. La básica falla de tu ideal es la misma falla que el comunismo y todos sus parecidos; no fueron hechas para los seres humanos; pero el capitalismo encaja al humano como un guante. El hombre es una criatura fallida que sólo puede vivir en un sistema igualmente fallido. ¡El mejor sistema siempre conocido!

Inocencio Buenaventura miró de manera escéptica a Hazard; él era otro chovinista más que seguiría sonriéndole cuya personalidad luciera comparable a la de un recorte de cartón.

Pasaron media hora hablando de temas irrelevantes como cine y deportes, mientras bebían y bebían tacitas y tacitas de café con galletitas dulces y varios pastelitos servidos por un mozo mientras discutían la alineación del equipo de Megapolis de ese año. Los ministros se fueron aburriendo de la conversación, hasta Argos Burgos; pero Michelena estaba atento en todo momento con la misma cara inexpresiva cómo si estuviera esperando algo.

–Mi disculpa por tener que irme tan pronto pero tengo una comida con el embajador en el country club

Los dos hombres se despidieron e Inocencio Buenaventura almorzó como de costumbre en su despacho viendo las noticias y telenovelas. Pero Mister Hazard no fue a comer en ningún country club con ningún embajador.

–Entonces… ¿Cómo estuve?; me parece que el acento de Urbania fue algo exagerado –Decía el tonto actor que acababa de interpretar a un hombre de negocios urbaniano hace no más de 10 minutos.

–Really well, you obviously dedicated to study the character. But you know; there was something that just… didn’t convince me –Dijo Michelena con su casi perfecto inglés

–Yes, I admit I exaggerated a bit. Great idea, by the way; the story of the downfall of a banana republic. How did you say it was called that acting method again? –Eh… The Hartman-Blanchard method. Where the set is built in 360 degrees and all the cameras are hidden

–Yeah, so the actor can become the character; superb!

4 respuestas

Calificación
  • hace 1 década
    Respuesta preferida

    Revisa la ortografía, la gramática (acentuación, signos de puntuación, etc.)

    Los diálogos en inglés escríbelos preferentemente en letras cursivas.

    No lo hagas tan "erudito" (la descripción no tiene que ser tan pesada para que se entienda), hazlo más ameno, menos denso, más agradable y ligero para el lector.

    En cuanto a la historia, pues no es de lo que me llamaría la atención leer. Sé más original incluso con los nombres y la narrativa.

    Pero es un borrador, por supuesto que puedes mejorarlo.

  • hace 1 década

    Pinta lindo la historia. Algo freak, eso sí; pero hoy decir freak es un elogio. Eso sí: revisá uso de los signos de puntuación: tenés problemas con el punto y coma. Ah, y ojo con el uso de verbos en la narración. Me gusta el tono caótico del comienzo. Seguila. Te va a resultar difícl - salvo que se a natural en vos - seguir con el tono del comienzo. Pero dale, che, por ahí escribís la próxima novela que inaugura el siglo XXI.

  • hace 1 década

    esta bueno,aunque tal vez tenga dialogo de mas

  • hace 1 década

    Me parece buena, por momento tuve la sensación de que se parecía mucho a alguna de Luis Spota, yo cuidaría mucho la parte en ingles y el no copiar a otra escritor, por lo demás no esta nada mal, suerte.

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