Árabes condenan ultraje israelí a su cultura en Jerusalén
Gobiernos y organizaciones árabes acusaron a Israel de pretender demoler y/o dividir la mezquita de Al-Aqsa en Jerusalén Este y destruir su cultura, al condenar la represión contra palestinos en ese lugar santo del Islam.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria reprobó las "flagrantes violaciones israelíes a la santidad de la mezquita de Al-Aqsa", ocurrida el domingo cuando fuerzas ocupantes israelíes apoyaron provocaciones de extremistas judíos allí.
"La irrupción violenta en Al-Aqsa, profanándola, bloqueando a los feligreses e impidiéndoles entrar en la mezquita, son sólo parte del esquema israelí de judaizar Jerusalén y demoler la mezquita de Al-Aqsa", indicó la cancillería siria.
Un nuevo intento provocativo de las tropas israelíes y extremistas judíos crea una etapa de más tensión y actos de violencia, advirtió el gobierno de Jordania, al encomiar la defensa por los palestinos del tercer sitio sagrado para los musulmanes, después de La Meca y Medina.
Además de Siria y Jordania, Egipto -otro vecino árabe de Israel- advirtió que la postura de Tel Aviv escamotea todo esfuerzo para lograr una paz justa y global en el Medio Oriente.
Los choques violentos del domingo en el complejo religioso también identificado por los musulmanes como Al-Haram Al-Sharif, situado en la Ciudad Vieja de Jerusalén, dejaron al menos 30 palestinos heridos y una veintena de arrestados.
La cancillería egipcia expresó preocupación por las "acciones en Al-Quds (nombre árabe de la ciudad santa)" y urgió a los israelíes a abstenerse de más represalias que arriesgan "repercusiones negativas para la región".
Por su lado, la Autoridad Nacional Palestina (ANP), basada en el territorio ocupado de Cisjordania, y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), que controla la Franja de Gaza, también condenaron, por separado, la actuación de los judíos en Al-Aqsa.
El portavoz de la ANP, Nabil Abu Rdeina, recordó que "Jerusalén es una línea roja que Israel no debe cruzar", mientras el jefe negociador palestino, Saeb Erekat, pidió a Estados Unidos y la Unión Europea pasos concretos para intervenir y frenar las provocaciones israelíes.
Los líderes de Hamas, Ismail Haniyeh y Khaled Meshaal, convocaron desde Gaza y desde esta capital, respectivamente, a marchas de protesta y a defender la mezquita sagrada cuyas puertas los israelíes cerraron por primera vez con cadenas.


